Nuestra memoria es como un increíble archivador que almacena nuestros recuerdos, pensamientos, habilidades, datos y experiencias. Si quieres mantener las funciones cognitivas en forma, es muy importante que practiques los ejercicios mentales que te permitan poner en funcionamiento tu cerebro para mejorar tu salud mental.

El cerebro que tenemos los seres humanos es neuroplástico, es decir, posee plasticidad neuronal, lo que nos permite que creemos nuevas conexiones neuronales a lo largo de la vida, desde el momento en que nacemos. Si lo utilizamos bien, conseguiremos mejorar. La inteligencia va más allá de la genética.

Los mejores ejercicios mentales para la memoria

1. Asociar los sentidos a las acciones

Las asociaciones de los sentidos a determinadas acciones nos ayudan a mejorar la memoria. En este ejercicio, el objetivo es disponer de más elementos para reconstruir el contexto en el que guardamos un recuerdo, lo que nos ayudará a recordarlo mejor.

Si, por ejemplo, tienes exámenes, puedes asociar el olor a una determinada materia. Utiliza para estudiar una hierba aromática como la menta, así conseguirás recordar mejor los conocimientos que hayas adquirido.

2. Repasa tu día a día

Cuando te acuestes, es aconsejable que repases todo lo que has hecho durante el día. Visualiza en tu mente los detalles, las acciones y lo que te ha pasado. Es más, intenta recordarlos al revés, desde lo último que has hecho hasta el comienzo para retar un poco más a tu mente.

De esta manera, mejorarás tu memoria, tu capacidad de concentración, de visualización y de observación. Este ejercicio te ayuda a vivir el presente y a ser más consciente. Todo el mundo tiene buenos y malos días, por eso siempre es bueno analizar y aprender de lo malo, y disfrutar recordando lo bueno.

3. Dibuja mapas mentales

Un buen ejercicio para la memoria es dibujar en tu mente el recorrido por un lugar que acabas de conocer. Lo puedes hacer cuando vuelvas a casa y te resultará más eficaz si lo plasmas sobre un papel. Así, conseguirás ejercitar tu memoria y desarrollar tu inteligencia espacial.

4. Evita la ansiedad y el estrés

Las preocupaciones sobre el qué pasará son una auténtica fuente de ansiedad y de estrés. Nos alejan del momento presente para hacernos vivir en la constante incertidumbre del momento futuro. El estrés es un elemento muy tóxico para la memoria, destruye las células cerebrales y afecta al hipocampo, el área en la que se crean nuevas memorias.

Es muy importante para tu salud mental que aprendas a controlar el estrés y la ansiedad. La meditación y la relajación pueden ayudarte a retomar el control sobre tu mente, a centrarte, a sentirte mejor contigo mismo y a ser más feliz.

5. Utiliza más el tacto

Nos hemos acostumbrado a recibir la información a través de la vista, sin embargo, el desarrollo del resto de sentidos nos será de gran ayuda para ejercitar nuestra memoria. El tacto nos permite activar determinadas regiones cerebrales que afinarán nuestra capacidad de identificación.

Un buen ejercicio mental para potenciar tu sentido del tacto es colocar una taza con monedas en tu coche. En el momento en que las necesites, cierra los ojos y diferéncialas solo por el tacto.

6. Mejora la memoria espacial y visual 

Una manera de ejercitar la memoria espacial y visual es escoger, por ejemplo, tres objetos de una habitación y después salir de ella. Volver a entrar con los ojos cerrados para buscar los objetos o bien dibujar la sala, de esta manera, te obligas a recordar las ubicaciones.

Al cabo de dos horas vuelve a intentarlo. Se trata de focalizar nuestra atención en el entorno, a entrenar nuestro cerebro para mejorar las capacidades cognitivas relacionadas con la memoria espacial y visual.

7. Dormir mejor, comer sano y hacer deporte

Para tener una buena memoria, es muy importante que desarrollemos estilos de vida saludables. Nuestro cerebro necesita descansar. El sueño es indispensable para formar nuevas memorias, por lo que dormir bien es uno de los mejores ejercicios mentales que existen.

Además de dormir ocho horas, necesitas mantener una alimentación equilibrada. Algunos alimentos como los que contienen Omega 3, antioxidantes, polifenol o flavonoides favorecen el desarrollo de la memoria. Los encontrarás en el pescado, las frutas, las verduras, el té verde y el chocolate negro. Por otra parte, el ejercicio físico te ayuda a liberar norepinefrinas, con lo que mejoras también la memoria.

8. Utiliza la mano no dominante

Somos diestros o zurdos, pero a nuestra mente le hace falta ejercitar la mano no dominante porque así puede desarrollar el lado opuesto del cerebro. Si estás acostumbrado a cepillarte los dientes con la derecha, a partir de ahora hazlo también con la izquierda. El objetivo es aprender a realizar tareas cotidianas con ambas manos.

9. Aprende a cambiar tus rutinas

Una manera de mejorar tu atención es cambiar tus rutinas. Cuando los trabajos se hacen de manera rutinaria, no nos exigen el mismo nivel de concentración y nuestro cerebro tiende a relajarse. Por eso, es interesante que incorpores cambios a tu día a día, lo que te permitirá que tu mente se desvincule de hábitos antiguos para presentar más atención a los nuevos.

Esta técnica es importante que la hagas para evitar las distracciones, que aumentan con la edad. Cuando envejecemos somos menos eficientes porque perdemos la capacidad de realizar tareas múltiples. Si cambias las rutinas continuamente, conseguirás mejorar tus capacidades cognitivas.

10. Practica meditación 

Está científicamente demostrado que la meditación permite desarrollar la actividad en la corteza prefrontal izquierda, la región de tu cerebro que está asociada a los sentimientos de alegría y bienestar.

Los ejercicios de mindfulness favorecen las conexiones entre las células de tu cerebro y aumentan el tamaño de tu corteza cerebral. Así, conseguirás mejorar tu salud mental, tu comprensión lectora, tu memoria y tu capacidad de concentración.

En conclusión, como bien dijo Mahatma Gandhi: “Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque se convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino”. De cada uno de nosotros depende nuestra salud mental. Recuerda que una memoria entrenada es una memoria efectiva.