Sonreír es la manera que tenemos de mostrar al exterior nuestro bienestar. Si te paras a pensar cuántas veces sueles sonreír al día, tal vez descubras que lo haces menos de lo que piensas. Muchas personas van por la vida con cara de preocupación, de disgusto y lo que no saben es que sonreír, aunque sea para nosotros mismos tiene múltiples beneficios. Numerosos estudios confirman que sonreír cada mañana frente al espejo ayuda a que nuestro organismo se prepare para tener un mejor día a todos los niveles, y mejora nuestra salud física y emocional, aportando una dosis extra de alegría.

La sonrisa es muy importante a la hora de relacionarnos con los demás y establecer un primer contacto. Cuando nos presentan a alguien y esta persona nos sonríe, automáticamente nuestro cerebro se relaja, la apariencia de esa persona nos resulta positiva y nuestra parte primitiva no la ve como alguien hostil. Por el contrario, la primera impresión de una persona con gesto serio nos echa un poco hacia atrás.

¿Cuántas veces sonreímos al día?

Está demostrado que los adultos sonreímos una media de 25 veces al día mientras que los niños lo hacen unas 300 veces cada día. Esto nos indica que a medida que vamos creciendo, vamos perdiendo esa frescura y esa facilidad para la sonrisa. La sonrisa es un mecanismo más que podemos poner en marcha cuando estamos presentes en nuestras vidas. A través de la atención plena podemos decidir caminar con una ligera sonrisa, meditar con una sonrisa en nuestro rostro, escuchar atentamente a alguien mientras le sonreímos. Sólo cuando estamos conscientes podemos elegir el gesto que queremos presentar al mundo. Cuando estamos sumergidos en nuestra ola interna de pensamientos el rostro se nos enturbia y muchas veces nuestro ceño se frunce.

 

La cara es el espejo del alma y mediante nuestros gestos mostramos al mundo cómo nos sentimos. Decidir sonreír a pesar de que no tengamos un buen día no se debe tomar como un gesto de hipocresía, sino como un acto de dulcificar y ablandar los problemas, con una sonrisa, todo parece menos grave.

10 razones por las que debemos sonreír cada día

1. Sonreír no cuesta dinero

Es totalmente gratuito y es uno de los regalos que podemos hacer cada día de manera indiscriminada y el que más y el que menos lo agradecerá. Prueba a hacerlo con el vecino que te encuentras en el ascensor, con la conductora de autobús, con el barrendero, con esa persona que pasea a su perro, con tus compañeros de trabajo, con la persona que te atiende en el supermercado.

Probablemente haya personas que en un primer momento lo reciban con desconfianza, es una pena pero no es muy normal que la gente vaya con una sonrisa por la calle, pero en el fondo, dejarás una buena sensación en el día de esa persona. Además, la sonrisa es contagiosa, en nuestro cerebro existe una hormona espejo que la reconoce.

También es importante prestar atención a cuántas veces sonreímos a nuestros seres queridos, a veces nos dejamos llevar por las prisas y el ritmo de nuestra rutina y se nos olvida sonreír a quien más nos importa. Este simple gesto puede crear una gran diferencia en nuestras relaciones.

2. Sonreír para empezar mejor el día

Se dice que cada uno de nosotros tiene por lo menos, cinco motivos por los que sonreír cada día. Si nada más despertarnos, sonreímos, preparamos a nuestro cuerpo para afrontar el día de una manera positiva. Al sonreír liberamos endorfinas, que es un relajante natural, aunque sonriamos sin motivo, damos un paso para mejorar nuestros estado de ánimo y de salud. Los músculos se relajan y la respiración se calma.

Elsa Punset, en este vídeo, nos recomienda como ejercicio sostener entre los dientes un lápiz, veamos qué ordena nuestro cerebro con la activación de los músculos faciales.

 

3. Ganarás la confianza de las personas que te rodean

Sea cual sea la situación en la que te encuentres, ya sea una reunión de trabajo, o estés a punto de realizar una compra, si la otra persona sonríe, automáticamente tu cerebro te indica que esa persona no es una amenaza y todo el proceso fluirá con mayor éxito que si la otra persona tuviese un gesto distante. Numerosos estudios demuestran que la confianza aumenta un 10% frente a una sonrisa.

Podríamos decir que la sonrisa es la bandera blanca de la paz, cuando sonreímos de manera franca y alegre, le mostramos a la otra persona que todo va bien y transmitimos seguridad.

4. La sonrisa te hace más atractivo

La sonrisa embellece a todos aquellos que deciden llevarla puesta. Las personas que sonríen resultan mucho más atractivas para los demás. Si decides sonreír te sentirás más relajado y satisfecho contigo mismo. Es el mejor maquillaje o adorno que podemos lucir ante la vida.

5. La sonrisa hace que nos sintamos más felices

Cuando sonreímos reforzamos los pensamientos positivos y mejoramos nuestro estado de ánimo. Si queremos estar más felices debemos sonreír, aunque no nos apetezca, al poco tiempo de empezar a esbozar la sonrisa notaremos cómo va surtiendo efecto.

6. Sonreír nos hace más longevos

Según la Sociedad Española de Neurología, está científicamente demostrado que las personas que sonríen a menudo tienen un 40% menos de posibilidades de sufrir problemas vasculares y viven 4 años más de media. La sonrisa también hace que trabajemos la plasticidad cerebral, un ejercicio sumamente importante para mantener alejadas las enfermedades degenerativas del cerebro, con lo cual, cuanto más sonreímos, más ejercitamos nuestro cerebro.

7. Sonreír nos hace más creativos frente a los problemas

 

Cuando nos encontramos ante una situación complicada que requiere que busquemos una solución, solemos contraernos y ponernos nerviosos. Si sonreímos conseguiremos encontrar soluciones de manera más creativa y rápida.

8. Sonreír te aportará más éxito en tu profesión

Sonreír te puede ayudar y mucho en tu carrera profesional. Aquellas personas que lucen una sonrisa de manera asidua tienen más posibilidades de conseguir lo que se propongan. Y es que a todos nos resulta más atractivo y es más fácil que nos dejemos convencer por una persona que nos muestra una sonrisa franca que por alguien que nos mira con recelo. A la hora de regentar un negocio de cara al público, la sonrisa es imprescindible ¿Cuántas veces no hemos vuelto a determinado establecimiento porque la persona que nos atendió lo hizo de mala gana?

9. Sonreír es un lifting natural

Lucir una sonrisa hace que parezcamos más jóvenes. Sonreír produce sobreoxigenación en nuestras células y hace que se reduzcan las ojeras y tengamos mejor tono de piel.

10. Sonreír cuesta menos trabajo que poner gesto de enfado

Sonreír es mucho más fácil y cuesta menos esfuerzo que lucir un gesto de enfurruñamiento. Al sonreír activamos 17 músculos faciales mientras que al fruncir el ceño son 43 los que llegan a activarse.

Después de leer estas 10 razones, ¿no te dan ganas de ir regalando sonrisas por la vida? Si optas por hacerlo te garantizo que contribuirás a que la pequeña parcela del mundo que te rodea sea más feliz en tu compañía.