Meditar favorece nuestra capacidad de concentración, de relajación y nos ayuda a ser más productivos. Antes de que aparezcan síntomas de ansiedad por el estrés y las preocupaciones diarias, lo mejor es aprender técnicas de meditación guiada que puedas realizar desde tu casa.

El mindfulness es una práctica terapéutica que te ayuda a tomar conciencia y aceptar las emociones. Te permite aprender técnicas respiratorias que te ayudan a regular los estados de activación que te merman energía. A través de ella, puedes aprender a centrarte, enseñarle al cerebro a poner su atención en una sola función.

La meditación tiene su origen en el budismo, que la ha practicado desde hace siglos. Sin embargo, gracias a los resultados positivos que ofrece su práctica, se ha generalizado por todo el planeta. Te presentamos algunos ejercicios que puedes practicar desde tu casa para comenzar a meditar.

Ejercicios para meditar

1. Enfocar la atención en la respiración durante un minuto

Solo necesitas un minuto al día para hacer este ejercicio y lo puedes hacer en cualquier lugar o momento. Se trata de enfocar toda tu atención en la respiración durante un minuto. Con los ojos abiertos, respira con el vientre, inspira el aire por la nariz y exhala por la boca. Es interesante que te centres en escuchar el ritmo y el sonido de la respiración. Si tu mente se deja llevar, vuelve a centrar tu atención en el ejercicio. Esta técnica forma parte de la base del mindfulness y te ayudará a aclarar tus ideas.

2. Tomar conciencia de los objetos

Este ejercicio consiste en escoger un objeto y observarlo atentamente. Tienes que focalizar tu atención en el objeto en sí, da igual el que sea. Observa y toma consciencia de lo que observas para sentirte despierto. Notarás que la mente se centra y se libera de otros pensamientos. Esta técnica la puedes practicar con los ojos y con las orejas, la escucha consciente es también muy eficaz.

3. Contar números hasta diez

Consiste en centrar la atención en un punto. Limítate a cerrar los ojos y contar despacio hasta diez. Inspira por la nariz y exhala por la boca. Si te descentras, vuelve a empezar por el número uno.

4. Asociar la respiración a una acción

El objetivo de esta técnica es centrar la atención en la respiración, asociando la acción a una señal del ambiente. Por ejemplo, cuando escuches el teléfono, respira. La señal puede ser ajena a ti o bien producida por ti. Por ejemplo, cada vez que te mires en el espejo, respira. Gracias a este ejercicio conseguirás que tu mente se centre en el presente y sea consciente de ello.

5. Escuchar música

La música es muy beneficiosa para el cerebro humano y se utiliza en muchas terapias de psicología positiva. Escuchar música puede ser un ejercicio por sí mismo o, simplemente, un elemento más de relajación. Siente las notas, la vibración, concéntrate en lo que estás escuchando. Es preferible que sea música relajante o calmada.

6. Limpiar la casa

El Feng Shui promueve la limpieza de la casa de manera literal para conseguir un beneficio emocional y psicológico. Por ejemplo, propone sacar la ropa vieja y tirarla o donarla en las horas siguientes al ejercicio. El objetivo es crear espacio en tu vida para que entren cosas nuevas.

Por su parte, el mindfulness utiliza el término “limpieza de casa” en un sentido figurativo, para ayudarte a eliminar la carga emocional, a través de un ejercicio literal. Hay que dejar atrás lo que no sirve. El orden en la casa nos ayuda a mantener el orden mental. Este ejercicio consiste en limpiar la casa y organizarla de manera consciente, centrándote en lo que estás haciendo.  Sentirás un alivio del estrés.

 

7. Observar de manera objetiva los pensamientos propios

Cuando sientes un alto nivel de estrés, una técnica que funciona muy bien es alejarte de tus pensamientos, de lo que te preocupa, y observarlos de manera objetiva, en la distancia. Se trata de parar, sentarse y observar tus pensamientos sin implicarte en ellos. Así conseguirás disminuir su intensidad y ver las cosas desde otra perspectiva.

En muchas ocasiones, solo hace falta ver lo que sucede desde otro prisma para poder tomar conciencia del problema o la preocupación y darle solución. Nuestra mente necesita estar en el momento presente, necesita estar relajada y tranquila para canalizar las emociones y el punto de vista de cada situación.

Conclusión

La meditación es una técnica budista que brinda muchos beneficios a las personas en general. Es una técnica muy utilizada por los profesionales de la psicología activa porque permite mejorar la conciencia del propio ser y la autoestima.

Gracias a todo este conjunto de ejercicios podrás relajar tu mente, controlar la ansiedad y el estrés y conseguirás mejorar tu nivel de concentración. Se trata de técnicas diseñadas para tomar conciencia del momento presente, en el que suceden las cosas.

Las personas tendemos a llevarnos el peso del pasado. Nos cuesta pasar página porque tenemos demasiadas mochilas con las que cargar. Es muy importante saber que el pasado ya ha pasado, y que el futuro siempre es incierto.

No podemos obsesionarnos intentando mantener un control absoluto de nuestras vidas o de las de nuestro entorno. No podemos hacerlo porque siempre existen circunstancias que no dependen de nosotros. Vivir el presente y sentirlo es el mejor ejercicio que podemos hacer para tomar conciencia de nosotros y no dejarnos dominar por las preocupaciones diarias.

El mindfulness nos ayuda a controlar nuestra mente, nuestros pensamientos, a relajarnos y a mantener un equilibrio interno. La respiración es muy positiva para nuestro cuerpo, nos ayuda a oxigenarlo y llenarlo de energía. Gracias a la meditación aprendemos a desprendernos de aquello con lo que ya no nos interesa cargar.

Estos sencillos ejercicios los podemos practicar cada día. No exigen demasiado tiempo y nos brindan grandes beneficios. Lo más importante es empezar y ser conscientes de los beneficios que nos aportan para integrarlos en nuestras rutinas diarias.