¡Qué difícil resulta llevar a cabo una buena alimentación! La variedad en temas de alimentación es realmente apabullante. Parece que tenemos que probarlo todo. Las tentaciones nos asaltan a cada instante y a la vez, la sensatez a la hora de llevar a cabo una buena dieta cada día es más necesaria.

Debido a toda esta variedad y a la poca información real acerca de lo qué debemos comer, los kilos van acumulándose en nuestro cuerpo sin que nos demos cuenta.

A veces, solo son unos kilitos que me podré quitar con cierta facilidad, pero en otras ocasiones necesitaremos llevar a cabo todo un plan estratégico que consiga hacernos volver al peso más adecuado para conservar la salud.

Normalmente, cuando nos hemos pasado de peso durante bastante tiempo, nuestro cuerpo presenta cierto grado de inflamación e intoxicación que es importante tener en cuenta. Por eso, antes de ponernos manos a la obra a intentar perder peso, sería muy interesante llevar a cabo algún tipo de ayuno.

 

¡Comer hasta enfermar, ayunar hasta sanar!

Nuestro cuerpo, cuando está en ayunas, liberado del esfuerzo cotidiano de digerir y eliminar lo que comemos, se encarga de limpiar y ‘poner en orden la casa’. Es por eso que el ayuno nos ayuda a liberar toxinas y a crear el entorno adecuado para que cualquier mecanismo de reparación que fuera necesario, se ponga en marcha.

El ayuno se ha llegado a considerar un ‘medicamento milagroso’, ya que es capaz de tratar con éxito infinidad de disfunciones físicas, como alergias, trastornos digestivos, enfermedades de la piel, etc.

No obstante, reconozco que llevar a cabo un ayuno en condiciones requiere mucho esfuerzo y lo ideal sería llevarlo a cabo de la mano de algún medico o especialista en la materia. Sin embargo, como ayuda, podemos llevar a cabo pequeños ayunos que den un poco de descanso a nuestro sobrecargado cuerpo.

Por ejemplo, es muy interesante espaciar las comidas entre un mínimo de tres horas y un máximo de cinco. También son muy favorables los microayunos que podemos llevar a cabo si hacemos nuestra última comida del día sobre las seis de la tarde y no volvemos a ingerir nada sólido hasta el día siguiente en el desayuno.

Estos pequeñas ‘penitencias’ conseguirán aliviarnos de gran parte de la inflamación e intoxicación de nuestras células y nos ayudarán a perder peso de forma más fácil y saludable. Y es que no todo el mundo sabe que durante las horas de sueño, si no hay altos niveles de insulina en sangre, liberamos la hormona de crecimiento  HGH, que si no necesitamos crecer más, nos ayuda a quemar grasa innecesaria.

Así mismo, además de estos pequeños ayunos, existen unos pequeños secretos que vamos a enumerar para que puedas adelgazar con salud:

¡Alimentos prohibidos para siempre!

  • Azúcar refinada y todos sus derivados: evita comprar cualquier cosa que contenga azúcar. Lee bien los ingredientes de cada etiqueta, pues muchas cosas que ni te imaginas también incluyen azúcar.
  • Cereales refinados: cualquier cereal, ya sea pasta, arroz, etc. que esté refinado es comida carente de nutrientes que se almacena en forma de grasa.
  • Alcohol: el alcohol solo aporta calorías y ningún nutriente. Además, es un potente inflamador del hígado.
  • Alimentos procesados o enlatados: estos alimentos se encuentran en la categoría de comestibles porque se pueden comer, pero eso no quiere decir que sean nutritivos en absoluto.

 

¡Alimentos amigos!

  • Frutas y verduras: incluye en tu dieta todas las frutas y verduras que más te gusten y que sean de temporada. No es verdad que las frutas engorden.  Eso sí, procura no mezclar las frutas ácidas con las semiácidas o las dulces. Cómete varias piezas del mismo tipo de fruta si puede ser, mucho mejor que varias mezcladas. También es importante no poner la fruta al final de las comidas.  Mejor entre ellas.

 

  • Verduras y ensaladas: las verduras y hortalizas están cargadas de vitaminas y tienen muy poquitas calorías. Además, al ser ricas en fibra, nos ayudan a conservar un buen tránsito intestinal. Procura que la mayor parte de tu dieta esté compuesta de ensaladas crudas, ya que al alimentarte de alimentos que aún están vivos, conseguirás que tu cuerpo funcione mejor y los asimile estupendamente. ¡Comienza cada comida con una ensalada! Esto hará que tu digestión sea mucho más eficaz y que la asimilación de nutrientes sea mayor.

 

  • Cereales integrales: cualquier cereal integral conseguirá, además de aportarte toda su fibra, llevar a tu plato un montón de vitaminas del grupo B y todos los minerales necesarios para que tu cuerpo se considere nutrido y no te esté demandando continuamente más comida. No te fíes de los panes que dicen ser integrales sin serlo. Solo son integrales si su único ingrediente, además de la levadura, el agua y la sal, es la harina integral. Todos los demás son imitaciones que no nos valen.

 

  • Panela y stevia para endulzar: la stevia es una planta maravillosa que endulza tus platos sin añadir ninguna caloría y la panela tienen como único ingrediente el jugo de la caña de azúcar con todos sus minerales.

 

  • Carne, pescado y tofu siempre a la plancha o al horno: si eres consumidor de carne o pescado, procura que siempre sean al horno o a la plancha. Si eres vegetariano, el tofu es una gran opción muy versátil y con pocas calorías,

 

Si además de incluir este tipo de alimentos en tu dieta y eliminar los alimentos prohibidos sigues estos pequeños truquitos, te aseguro que la pérdida de peso está asegurada.

 

¡Trucos que te van a ayudar!

– Lleva siempre una o dos manzanas en el bolso. Así cuando tengas hambre puedes comerte una, o las dos, y no caer en la tentación de comprar algo que esté cargado de calorías. Además, las manzanas consiguen equilibrar el nivel de azúcar en la sangre, con lo que es probable que tardes bastante en volver a sentir hambre.

– Un puñadito de almendras a media mañana y a media tarde te aportará un montón de magnesio y evitará la caída de glucosa tan culpable del picoteo.

– Bebe a menudo agua con limón. El limón es un potente alcalinizador del organismo y ayuda a llevar a cabo una profunda limpieza interior. Sería muy aconsejable comenzar el día con un buen vaso de agua templada y medio limón exprimido. ¡Siempre limón exprimido por ti! No sirven las bebidas ya preparadas.

Como verás, el hecho de perder peso no se trata de algo difícil y mucho menos imposible. Tiene solo que ver con llevar a cabo una nueva forma de alimentarte mucho más saludable.

Puedo asegurarte, además, que ahorrarás bastante en la cesta de la compra. Si no incluyes en tu dieta todos los alimentos prohibidos, tu presupuesto en alimentación será mucho menor y, además, contribuirás a un planeta más limpio y con menos residuos.

 

 

 

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