El trabajo constante y el esfuerzo diario por conseguir nuestras metas y obtener lo que anhelamos quizás no nos garanticen exactamente lo que estamos buscando aunque, sí es probable que nos genere satisfacción. Una buena forma de encontrarnos con la felicidad es precisamente esforzarnos por lo que creemos, intentando dar lo mejor de nosotros mismos.

Las cosas no suelen salir cómo nos gustaría y forma parte de nuestra madurez tener que aceptar esto, que no siempre el esfuerzo genera las recompensas que ansiábamos. Pero aunque no obtengamos el éxito o los resultados que esperábamos, lo que sí consigue el esfuerzo es que podamos estar satisfechos con nosotros mismos. Esto es algo que incluso puede ser más importante que cualquier otra cosa. Por eso muchas veces se dice que la felicidad no es la meta, sino el camino.

Esfuerzo diario

Fuente: Pixabay/Simon

La satisfacción radica en el esfuerzo, no en el logro. El esfuerzo total es una victoria completa.
Mahatma Gandhi

En ocasiones, nos desesperamos al ver que nuestro esfuerzo no genera las recompensas con las que habíamos soñado. Buscamos unos resultados específicos que no acaban por llegar, hasta que finalmente nos invade la impotencia y el enfado. Quizás tengamos que cambiar de planteamiento o enfoque, poner la atención en otro sitio y modificar algo. Ya que parte de nuestra felicidad puede que dependa de seguir intentando todo aquello en lo que creemos.

¿Por qué genera tanta satisfacción el esfuerzo diario?

Una de las cuestiones más importantes a destacar sería ¿qué es lo que nos impulsa a esforzarnos? Esforzarse requiere de una gran energía que enfocamos hacia algo concreto. Lo que impulsa esta energía es la motivación. Esa fortaleza que sacamos para llegar a donde pretendemos está impregnada de una buena dosis de motivación, que puede ser intrínseca o extrínseca.

La motivación intrínseca tiene que ver con lo que nos apasiona hacer, con lo que disfrutamos y lo que anhelamos de una forma natural. Se manifiesta a través de determinados trabajos, que no podrían llevarse a cabo de otra forma. Como las personas que dedican su vida a algo, como por ejemplo: tocar un instrumento, pintar, escribir etc. No lo hacen con el fin de obtener resultados sino de satisfacer su pasión y desarrollar sus habilidades.

Fuente: Pixabay/avi_acl

Mediante la motivación extrínseca hacemos un esfuerzo con la intención de conseguir algo importante para nosotros, ya sea prestigio, éxito, dinero, fama, etc. En este caso el esfuerzo está enfocado a los resultados. En función de los resultados que obtengamos la motivación irá en aumento o disminuirá.

En ambos tipos e motivación el esfuerzo diario es importante, aunque percibimos con un menor esfuerzo lo que hacemos a través de la motivación intrínseca, ya que tal y como se ha podido comprobar, a través de los estudios realizados en psicología positiva, este tipo de motivación está en relación con el estado de flow, o fluir. Esto representa un estado de plena satisfacción con lo que estamos haciendo.

A lo largo de nuestra vida podemos observar es que, la mayoría de las cosas que merecen la pena, necesitan de una dedicación y esfuerzo constante. Tras las satisfacciones que vamos generando hay detrás un camino que nos ha llevado hasta ellas, muchas veces lleno de dificultades, sudor y lágrimas.

La satisfacción es mayor cuando hay un esfuerzo detrás

Esto es algo que seguro has tenido la oportunidad de comprobar a lo largo de tu vida mediante las cosas que te has propuesto. Piensa por un momento en el tipo de cosas que te ha llevado mucho tiempo de trabajo y esfuerzo diario, hasta que finalmente lo lograste con tu empeño y tu dedicación. ¿A que ese tipo de cosas tienen un valor especial? Contienen el valor que tú le has dado gracias a tu esfuerzo y al tiempo que empleaste, hasta finalmente conseguirlo.

Nuestros logros cobran un significado especial, que está mucho más allá de lo material, por la inversión de energía que hemos tenido que hacer y por los aprendizajes que hemos ido adquiriendo en el transcurso. La insistencia, el trabajo duro y el levantarse una y otra vez para no caer en el abandono, son las claves para conseguir la mayoría de nuestros sueños. La satisfacción y felicidad que obtenemos a cambio es algo que siempre merece la pena.

Fuerza de vountad

Fuente: Pixabay/avi_acl

Una de las claves para generar este esfuerzo diario, en beneficio de lo que queremos conseguir, es la motivación que ya hemos comentado anteriormente. Otra clave fundamental sería la propia voluntad. Ya que generar este esfuerzo diario también requiere de mucha fuerza de voluntad para poder mantenerlo. Sin esta voluntad posiblemente acabaríamos por desesperarnos y no podríamos ser constantes. La voluntad es lo que nos hace enfrentarnos a los miedos, los juicios y nuestros propios pensamientos. Se trata de la actitud que nos mueve y nos impulsa a que encontremos nuestras motivaciones.

Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.
Albert Einstein

En algún momento de tu vida, seguramente te encontraste ante la situación de tener que decidirte por el camino fácil, que no te interesaba especialmente, y el que más difícil se presentaba, que era lo que realmente habías soñado y lo que más ilusiones te generaba.

Si elegiste el camino difícil, por el que más tenías que luchar y más dificultades se te iban a presentar, fuiste una persona realmente valiente, dispuesta a crecer a través del esfuerzo diario y las adversidades. Si en alguna ocasión has decidido ir por el camino fácil, debido a muchos factores, entre ellos el miedo a lo desconocido.

Es bueno que sepas que nunca es tarde para emprender tu camino hacia lo desconocido y hacia aquello que te genere una mayor satisfacción personal. No te pongas excusas y dedícale el esfuerzo que requiere.

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