El bienestar no nace del consumismo, es decir, las cosas materiales no llenan los vacíos emocionales. La base de la felicidad no reside en el efecto de la acumulación de las cosas materiales, sino en el ser. Comprar es un acto necesario cuando las acciones realizadas en este ámbito tienen una razón de ser, un criterio lógico y práctico.

Para incrementar tu reflexión consciente en torno al consumo, puedes hacerte preguntas específicas para meditar sobre si, realmente, necesitas hacer esas compras. A continuación, puedes descubrir una selección de preguntas que te ayudarán a tomar mejores decisiones. Ten paciencia para reflexionar a partir de estas cuestiones sin buscar una respuesta inmediata.

¿Cuántas horas de trabajo necesitas para pagar este producto?

Para poner en valor el coste de un bien determinado puedes ponerlo en el contexto de tu situación de vida. El trabajo es un medio de estabilidad económica, pero también, de esfuerzo. Tu decisión de hacer esa compra será más consciente si en lugar de fijarte únicamente en el precio observas cuántas horas tienes que invertir para ganar el dinero que cuesta.

 

¿Para qué lo necesitas?

Cuando te fijas en un producto determinado, es importante que observes la parte práctica de esa opción. ¿Cuál es la razón por la que lo quieres? ¿Se trata de un capricho o de un motivo práctico? Concreta la respuesta a esta pregunta para descubrir cuál es la motivación que se esconde detrás de este deseo.


¿Puedes posponer esta compra?

Puedes reflexionar en torno a la necesidad de esta compra a partir del criterio temporal. ¿Puedes posponer esta compra? Tienes que establecer un orden de prioridades para ajustar tu presupuesto mensual. En ese caso, tal vez puedas posponer esta compra para otro momento dando prioridad al ahorro.

De hecho, el ahorro está directamente relacionado con la moderación del consumismo ya que gracias a ese objetivo de coaching financiero tienes la oportunidad de gestionar tus finanzas, pero también, incrementas tu gestión emocional.

El campo de los deseos es ilimitado, tu imaginación puede llevarte a desear un universo extenso de regalos. Sin embargo, el ámbito de la realidad implica acotar las expectativas al marco de la acción. ¿Puedes permitirte asumir este coste sin que esto tenga efectos negativos importantes en tu presupuesto mensual?

¿Tienes algún producto similar en casa?

Por ejemplo, si deseas comprarte ropa nueva, antes de llevarte esa prenda a casa puedes pensar en las opciones que tienes disponibles en tu armario para asegurarte de que no tienes otras prendas colgadas en las perchas, muy similares a esa que llama tu atención ahora mismo. Si ya tienes algo semejante, ¿para qué hacer otra compra que solo produce un efecto de acumulación?

Antes de comprar, haz memoria para recordar qué tienes en casa. Esta comparativa te ayudará a tomar una decisión efectiva.

¿Esta compra te hace sentir bienestar?

Las emociones y los sentimientos forman parte de la vida. También puedes experimentar emociones al hacer una compra. Sin embargo, en ese caso, es importante que no pienses en el corto plazo, intenta ir más allá de la ilusión inicial que te produce esa adquisición. A veces, las compras materiales producen vacíos emocionales posteriores.

¿Qué otras opciones puedes encontrar frente a la compra de este producto?

Por ejemplo, si tu deseo es elegir un libro nuevo, tal vez puedas tomarlo en préstamo en la biblioteca o comprarlo en una librería de segunda mano. Por tanto, amplía el marco de posibilidades para ir más allá de la compra en sí misma como única opción.

De hecho, también puedes incrementar tu creatividad para dejarte contagiar por la motivación del do it yourself con el fin de ocuparte tú mismo de elaborar ese producto.

 

¿Puedes conseguir este producto por un mejor precio?

Tendrás que dedicar parte de tu tiempo a comparar precios, sin embargo, esta comparativa previa puede ayudarte a obtener ese mismo bien por un menor coste. Actualmente, no solo puedes consultar los negocios físicos, sino también, los escaparates online.

No se trata de comprar únicamente pensando en el factor precio, sino también, en la calidad. Pero puedes poner en relación ambos elementos para tomar tu decisión final.

¿Cuál es el nivel de importancia de esta compra?

Imagina que puedes medir en un porcentaje valorativo de 0 a 5 cuál es el nivel de importancia que esta compra tiene en el contexto presente de tu vida. ¿Se trata de un asunto prioritario para ti, o por el contrario, esa cuestión es secundaria?

Existen muchas necesidades creadas a partir del efecto del marketing que pone al alcance del espectador un catálogo de opciones infinitas. Sin embargo, muchas de estas necesidades son totalmente innecesarias, precisamente, porque no son prioritarias.

¿Cómo vas a pagarlo?

El deseo de comprar un producto va más allá del precio. También tienes que decidir cómo vas a pagar ese producto. Por ejemplo, puedes pagarlo al contado, pagarlo con tarjeta de crédito o cubrir esa cuantía a plazos. Si deseas realizar esa compra, es fundamental que tengas claro cómo vas a pagarla. Tal vez, puedes destinar una parte de tus ahorros a cubrir este obsequio.  

 

¿Cuántas veces lo vas a utilizar?

Al observar esta cuestión puedes ser más consciente todavía del precio real de este producto ya que si se trata de un bien que solo vas a utilizar una vez te va a resultar caro.

El bienestar no se alimenta a través del materialismo sino por medio de las decisiones conscientes y responsables. El mindfulness como medio de atención plena puede ayudarte a reflexionar sobre cuál es tu orden de prioridades. Cuidarte es importante, las compras también forman parte del estilo de vida, sin embargo, las compras que te hacen feliz son aquellas que tienen una razón de ser.

Cuando caminas por la calle puedes encontrarte con muchos escaparates que muestran productos interesantes. Sin embargo, por medio de esta atención plena puedes disfrutar de esas propuestas, desde la libertad de decidir cuándo quieres comprar y cuándo prefieres no hacerlo. Es decir, este proceso de superación te permite ser dueño de tus actos y de sus consecuencias.

Así, si te animas a practicar el mindfulness, puedes contar con la ayuda de la app Siente, – que puedes descargar aquí – . A través de meditaciones guiadas y ejercicios de psicología positiva podrás mejorar tu bienestar, manejar el estrés y, en definitiva, ser feliz.

Además, la metodología Siente forma parte del método Crear Salud, que te ayudará a establecer nuevos hábitos en tu día a día, no solo para que empieces a meditar, sino para aprender a nutrirte adecuadamente y llevar una vida activa.

 


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