Estoy segura de que no existe persona sobre la tierra que, en alguna ocasión, no haya sufrido dolor de cabeza. De hecho, hay muchas personas que sufren muy a menudo este tipo de dolor.

El dolor de cabeza tiene diferentes orígenes de muy diversa índole. De todas formas, es raro que los dolores de cabeza sean por causas graves. Lo más habitual es que las personas que lo sufren se sientan bastante mejor haciendo cambios en su estilo de vida o practicando técnicas de relajación. En muchas ocasiones, ciertas modificiaciones en la alimentación o un poco de ejercicio supondrán un verdadero cambio.

 

Existen diferentes dolores de cabeza

El dolor de cabeza más habitual es la cefalea tensional. Este dolor está originado por una gran tensión acumulada en los hombros, el cuello y la mandíbula. Se suele relacionar con el estrés, la depresión o con posturas anormales al sujetar la cabeza. Se suele dar en los dos lados de la cabeza, comenzando por la parte trasera y continuando hacía adelante.

Otro tipo es la cefalea migrañosa que es más fuerte que la anterior y también cursa con problemas de visión, nauseas y dificultad para soportar la luz o los ruidos. Suele comenzar en un lado de la cabeza y continuar hacía el otro lado. Este tipo de cefaleas se han relacionado con alimentos como el chocolate, los quesos y el glutamato monosódico. También se pueden presentar en personas con falta de sueño o que hayan ingerido mucho alcohol.

Hay pocas personas que sepan que, en ocasiones, los dolores de cabeza aparecen una y otra vez debido al consumo excesivo de analgésicos. Son conocidos como dolores de cabeza de rebote y los presentan las personas que toman analgésicos más de tres días por semana de manera habitual.

Además de estos dolores de cabeza, que son los más habituales, también están la cefalea en brotes que es un dolor agudo y muy doloroso; la cefalea sinusal que causa dolor en la cara y parte frontal de la cabeza; los dolores de cabeza debidos a un resfriado o fiebre o los dolores por síndrome premenstrual o arteritis temporal.

Remedios rápidos para eliminar el dolor

Una vez entendido por qué duele la cabeza, veamos qué puedes hacer para aliviar ese dolor de cabeza lo antes posible:

1- Bebe agua: no es muy conocido el hecho de que una de las causas más habituales de dolor de cabeza tiene que ver con la deshidratación. En ocasiones, es producida por haber practicado deporte a horas en las que el calor aprieta o también puede ser la consecuencia de haber bebido alcohol en exceso. Cuando comiencen los primeros síntomas del dolor prueba a beber dos o tres vasos de agua y sigue haciéndolo durante unas cuantas horas. Si le añades un poco de zumo de limón al agua también será de gran ayuda, ya que el limón ayuda a alcalinizar el organismo.

2- Aplícate hielo: aplica sobre la cabeza una bolsa con hielo envuelta en un paño suave. Mantén el hielo en tu cabeza durante quince minutos al menos. Este remedio, además de reducir el dolor, mejora la circulación. Si no tienes hielo puedes utilizar cualquier bolsa de verdura congelada que tengas en el congelador.

 

 

3- Masajes: intenta masajear el cuello, las sienes, el cuero cabelludo e, incluso, las orejas. Esto hace que mejore la circulación sanguínea y que la tensión desaparezca. Una ligera presión con pequeños círculos será suficiente. Se pueden usar pelotas de tenis que, colocadas en la base de la cabeza, al tumbarnos sobre ellas, consigan presionar las zonas más tensionadas y nos proporcionen alivio.

4- Descansa: en muchas ocasiones, el hecho de haber dormido mal o el estrés nos pueden desencadenar un dolor de cabeza. Túmbate a oscuras un rato y procura practicar algún ejercicio de relajación, quizá te quedes dormido pero seguro que al despertarte el dolor habrá desaparecido.

5- Infusión de Matricaria: la Matricaria, además de tener otras muchas propiedades, es estupenda para aliviar el dolor de cabeza. Procura tomarla cuando notes los primeros síntomas. Te puedes hacer una infusión con una cucharadita de esta planta y tomar dos o tres tazas a lo largo del día.

.6- Presiona tu mano: existe un punto en tu mano que, al presionarlo, consigue eliminar tensiones y también el dolor de cabeza. Este punto se encuentra en el pliegue que hay entre el dedo pulgar y el índice. Con la otra mano procura encontrar el músculo que está en el interior de este pliegue. Una vez encontrado lo tienes que masajear y presionar aproximadamente tres minutos. Aunque al principio sientas un poco de dolor al masajearlo, no lo dejes, poco a poco irás notando como el dolor de la cabeza se va aliviando. Cuando termines con una mano, repite el procedimiento con la otra y ya verás como el dolor desaparece.

7- Sal a dar un paseo: muchos dolores de cabeza tienen que ver con tensión ocular. El hecho de estar mucho rato enfocando la vista con un ordenador o cualquier tipo de pantallas hace que nuestros músculos oculares sufran. El hecho de salir un rato y cambiar el punto de atención a distancias más largas alivia, en muchas ocasiones, el dolor.

 

 

8- Aromaterapia: existen multitud de aceites esenciales que nos ayudarán a aliviar el dolor de cabeza. Los más habituales son lavanda, mejorana, eucalipto y manzanilla. Cualquiera de estos aceites se pueden utilizar para un masaje en la frente y las sienes, o en un baño relajante que nos ayudará a aliviar tensiones.

Cualquiera de estos remedios son formas de aliviar de forma rápida los dolores de cabeza sin efectos secundarios. No obstante, ya sabemos que más vale prevenir que curar.

Por ejemplo, se ha estudiado que cierto tipo de sustancias como el glutamato monosódico, muy utilizado en restaurantes chinos, o el aspartamo, que se utiliza como edulcorante artificial, se relacionan directamente con los dolores de cabeza. Sería muy aconsejable evitar el consumo de cualquiera de estas dos sustancias si somos propensos a dolores de cabeza. También una  dieta sana en la que abunden las frutas, legumbres y verduras y que carezca de alimentos procesados, alcohol y café, será una buena forma de prevenir este tipo de dolores.

Así mismo, una vida más tranquila, en la que tengamos pequeños espacios para el silencio y la meditación conseguirá prevenir todo tipo de tensiones y dolores que están estrechamente relacionados con el estrés que nos arrastra a todos en nuestra frenética vida.