El bienestar del ser humano no solo depende del plano físico, sino también, del bienestar psicológico y emocional. Cuerpo y mente interactúan constantemente. Esta es una de las razones por las que en el ámbito de la salud existen molestias físicas que pueden tener un origen emocional. Así, por ejemplo, el estrés que genera un estado de alerta y nerviosismo constante en el cuerpo puede suponer el desarrollo de ciertas dolencias.

Uno de los grandes riesgos de salud es normalizar el estrés, convertir la tendencia de la anticipación, la urgencia y la prisa en un estilo de vida. Un estilo de vida que va en contra del propio bienestar del ser humano puesto que esa forma de vivir el tiempo no respeta las necesidades individuales.

La influencia del estrés en la salud

Por esta razón, existe una relación entre el nivel de estrés elevado y el desarrollo de algunos problemas de salud. Es decir, la atención a la salud requiere de una mirada integral del ser humano para comprender su esencia. El estrés afecta al sistema inmunológico, por esta razón es positivo que te cuides especialmente para prevenir la presencia de este ingrediente en tu estilo de vida. La influencia del estrés en el plano físico es evidente a través de observaciones sencillas.


 

Por ejemplo, este estrés habitual incrementa el nivel de cansancio de quien tiene que hacer un mayor nivel de esfuerzo para gestionar las tareas del día. A su vez, el estrés también puede afectar al apetito o al descanso, dos ingredientes esenciales del bienestar cotidiano.

Cómo reducir el nivel de estrés

Si crees que el estrés forma parte de tu vida es importante que intentes reflexionar sobre la situación, medita sobre si quieres continuar en esta línea o, por el contrario, deseas recuperar calidad de vida personal y profesional. Para ello, es importante que borres de tu mente creencias que te limitan. Por ejemplo, no por estar permanentemente ocupado eres más productivo. Al contrario, necesitas descansar y desconectar para fijar tu atención en el presente y mantener tu motivación. Es decir, tu compromiso es fundamental para hacer cambios en tu vida puesto que nadie puede realizar este proceso por ti.

La práctica de mindfulness frente al estrés

Este proceso de cambio debe trascender el plano teórico de las buenas intenciones y propósitos para alcanzar el plano de la acción a través de una planificación. ¿Qué ingredientes pueden formar parte de este plan de acción para reducir el estrés? Por ejemplo, el mindfulness. Por medio de la atención plena puedes estar alineado con el ahora evitando esa tendencia de ignorar el presente por preocuparte de aquello que no ha ocurrido todavía.

A través del mindfulness puedes entrenar el hábito de estar presente aquí y ahora. Algo muy importante, ya que así como el cuidado de la salud parte de la visión integral del ser humano atendiendo no solo a su corporalidad, sino también a su mente y emociones.

Del mismo modo, el mindfulness te reafirma en la experiencia de que estar presente es algo más profundo que estar físicamente en un lugar (tu pensamiento puede estar muy lejos de allí). Sin embargo, por medio de las rutinas de mindfulness puedes entrenar la atención plena observando resultados positivos en este entrenamiento.

Pensamiento positivo para frenar el estrés

Tus niveles de estrés aumentan cuando te sientes desbordado por los acontecimientos externos y sientes que ese ruido exterior no te permite conectar contigo mismo. Por el contrario, esta meditación te lleva al plano de la introspección que te permite conocerte mejor, quererte más, cuidarte y respetar tus necesidades.

A su vez, el estrés también incrementa el nivel de pensamiento negativo. Algo que repercute de manera negativa en la autoestima y en la visión de un nuevo día. Por ejemplo, puede que descartes propuestas interesantes de ocio y tiempo libre al estar posicionado en esta visión reduccionista de la realidad.

Por esta razón, la medicina del pensamiento positivo también es una fuente de resiliencia frente al estrés. El optimismo no es innato, sino que tú puedes reforzar tu proceso de transformación por medio de la decisión consciente de ejercitarlo en la realidad de tu vida.

¿Cómo puedes influir en tus circunstancias por medio del optimismo? Por ejemplo, crea un mantra que represente esa filosofía optimista que quieres ejercitar en tu vida frente al estrés. Puedes inspirarte en las reflexiones de otros autores que han compartido citas célebres frente al estrés, pero es recomendable que crees un mantra a partir de tus propias palabras.

El estrés afecta a tu estado de ánimo, incrementa el nivel de frustración y te distancia de los demás, por el contrario, el optimismo abre puertas en tu vida.

Tu salud es lo más importante

Cuando piensas en positivo estás más alegre, te cuidas más, te quieres más y escuchas más tus necesidades. Por el contrario, cuando estás estresado, cometes errores importantes en relación con la salud. Por ejemplo, comer cualquier cosa delante del ordenador en el horario del mediodía al dar más importancia a la prisa de terminar un proyecto. Esto a su vez, produce una secuencia en cadena ya que este hábito incrementa todavía más el nivel de estrés.

Cuando te cuidas a ti mismo por medio de la alimentación consciente y concedes la importancia merecida a esos momentos del día, te das la importancia que mereces en tu propia vida, no te sitúas como el último elemento en la lista de prioridades.

¿Cómo te tratas a ti mismo? Reflexiona sobre esta pregunta y tal vez encuentres respuestas en torno al estrés en tu vida.

Por tanto, existe una relación entre el estrés en altas dosis y el posible desarrollo de enfermedades (sin que eso signifique que la presencia del primero determine esta consecuencia de manera necesaria).

Por muy ocupado que estés, por muchas tareas que tengas, no hay nada tan importante en tu vida como tú y tu salud. Por tanto, cuida tu bienestar de forma proactiva a partir de ahora. Practica la filosofía de la calma en ciertos momentos, no te condiciones con el mensaje de la urgencia constantemente y escucha las necesidades de tu cuerpo y de tu mente.

En conclusión, la base para gestionar el estrés está muchas veces en cambiar nuestros hábitos, tal y como propone el método Crear Salud. Debemos ser conscientes de que para combatir el estrés no basta solo con aprender a relajarnos, sino que también necesitamos nutrirnos adecuadamente y activarnos haciendo cosas que aporten a nuestro bienestar integral.

Herramientas como la app Siente – que puedes descargarte aquí –  pueden ser grandes aliadas en tu camino a una vida libre de estrés. Su metodología es sencilla de usar, pues incluye el mindfulness y la psicología positiva para mejorar tu bienestar, reducir el estrés y, de paso, ser más feliz.


 

 

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