Como hemos podido comprobar gracias a la ciencia la mente es algo realmente poderoso. Tenemos capacidades que a través del mindfulness somos capaces de desarrollar, y esto es algo que se ha demostrado. La práctica continuada de esta técnica modifica la química cerebral, aumentando los sentimientos positivos y nuestro sentido de conexión con el resto de personas. ¿En qué consisten estas técnicas del mindfulness? Lo veremos a continuación.

El mindfulness cuenta con multitud de técnicas para que desarrollemos distintos aspectos de nuestra mente. Disponemos de capacidades y potencialidades muy variadas, de las que ni siquiera nos habíamos percatado, ni habíamos imaginado. Nuestro cerebro tal y como ha demostrado la ciencia tiene muchísimas posibilidades, gracias a la plasticidad cerebral, capaz de adaptarse, flexibilizar y cambiar su química modificando incluso sus estructuras.

Todavía nos queda mucho que conocer acerca de lo que es capaz nuestra mente. Mediante el mindfulness se han comprobado ya cosas sorprendentes, de lo que somos capaces de hacer. Investigadores como Barbara Fredrickson, muy reconocida en la psicología positiva, comprobaron como a través de una técnica de meditación compasiva de mindfulness, la bondad amorosa incrementaba significativamente las emociones positivas (amor, gratitud, admiración,disfrute, etc.).

Ciertos recursos personales como la concentración, la capacidad para resolver problemas, la atención plena, la autoaceptación, el sentido de la vida, la salud física y las relaciones positivas con otras personas también se ven reforzados con las técnicas de mindfulness. Esto es posible con el compromiso y la práctica continuada. Los resultados van produciéndose conforme vamos adquiriendo una mayor responsabilidad con nosotros mismos. Estas son algunas de las técnicas con las que podemos trabajar con nuestra mente para nuestro beneficio.

Técnica de inspirar y expirar compasión

Esta técnica está inspirada en una meditación tibetana de enviar y recibir. En esta meditación lo que hacemos es inhalar el sufrimiento y el dolor de otra persona pensando en ella, y a continuación exhalar compasión y bondad. Este proceso sirve para revertir nuestra tendencia instintiva a resistir el malestar y a evitarlo, tendencia que habitualmente nos conduce a un sufrimiento mayor.

Aprendemos con esta técnica de mindfulness a inspirar y espirar compasivamente; así en cada respiración estamos añadiéndole la medicina de la compasión a nuestras vidas. Se puede practicar tanto de forma formal como informalmente, durante un periodo de tiempo a lo largo del día.

Con esta técnica procura al exhalar enviar compasión a la persona asociada a tu malestar, o exhala compasión para todos los seres humanos en general. Al hacer estas inspiraciones y espiraciones compasivas estarás respirando ternura, calma, amabilidad, amor y cuidado. Atrae a ti estas sensaciones y verás como con tu mente te sientes una persona más compasiva, contigo mismo y con los demás.

Técnica para estar presente

La presencia es una de las mayores dificultades de nuestra mente. Nos empeñamos habitualmente en estar en otros momentos que no tienen nada que ver con lo que experimentamos en el momento presente, eso es lo que nos hace confundirnos y habitar otros estados que nos generan sufrimiento. Es así como nos resistimos al flujo de la vida.

“Hay suficiente belleza para estar aquí y no en otra parte.”
Fernando Pessoa

Aunque estar en el momento presente es una gran dificultad que tenemos, la práctica de aterrizar en el ahora nos ayuda a estar más en el momento presente. Con el tiempo al ejercitarlo nuestra mente estará más preparada para estar en el aquí y ahora. Esto implica hacerse consciente a lo que sucede a cada momento, sin oponerse a la forma que adopta el momento presente a cada instante.

Ante nuestros ojos se despliega el origen de lo que sucede momento a momento, alineándolos así con la realidad que vivimos, acompañándola y dándole la importancia que tiene.

En esta práctica ponemos la atención en nuestro pecho y respiración. A continuación llevamos nuestra atención a la zona del corazón tratando de notar los latidos e imaginándonos el bombeo de la sangre, amplificando la conciencia de este proceso. Al mantener esta atención hay que fijarse en los sentimientos y emociones que evoca en nosotros escuchar este proceso del corazón. Así nos hacemos más conscientes de su presencia y de la importante función que desempeña este órgano vital.

Al mantenernos inmersos en esa consciencia, estamos ejercitando nuestro ‘estar en el momento presente’, junto a los latidos de nuestro corazón y las sensaciones que nos provoca.

Técnica de observación consciente

Algo que también le resulta difícil a nuestra mente es observar sin juzgar. Estamos constantemente evaluando y extrayendo juicios de todo lo que vemos, esto es algo que nos hace interpretar la realidad, pero es importante que seamos conscientes de que esa no es la realidad.

Con esta técnica de mindfulness aprendemos algo tan interesante y productivo como es observar sin juicios, sin evaluaciones, simplemente observar. Aprender a observar de esta manera nos ayuda a no juzgar nuestros pensamientos, y a no tener pensamientos autodestructivos que nos impiden avanzar hacia lo que queremos.

Para llevar a cabo esta técnica, escoge un objeto cualquiera, puede ser un bolígrafo, una taza, una caja o un llavero. Algo cotidiano que estés acostumbrado a ver. Pon toda tu atención en ese objeto que has escogido. Solo obsérvalo, cuando eres consciente de lo que estás observando te inunda una sensación de “estar despierto”. Al poner plena atención en el objeto tu mente se libera de los pensamientos y se encuentra totalmente en el momento presente.

Esta práctica la puedes ejercitar en tu día a día, verás como al calmar tu mente puedes observar la belleza de cada instante y de cada persona sin que te distraigas con tus pensamientos. Esto también se puede hacer en vez de con la vista con los oídos, escuchando algún sonido o música. La música para meditar es muy recomendable en este tipo de técnicas.

Estas son algunas de las técnicas que te ayudan a trabajar con tu mente, para que saques beneficio de todo tu potencial. Disponemos de una fuente de energía inagotable que el mindfulness nos ayuda a canalizar, para que se transforme en salud y calidad de vida.