La relación que tenemos con la comida refleja la actitud que tenemos hacia nosotros mismos y cómo nos tomamos la vida. La práctica de la alimentación de manera consciente nos puede proporcionar información sobre qué tipo de pensamientos suelen ser los protagonistas en nuestra mente, qué motivaciones sentimos y puede ayudarnos a mejorar nuestra salud y a ser más felices.
La práctica de la atención plena hará que estemos conscientes en el momento de comer. Atención plena es ser consciente de los pensamientos, las emociones y las sensaciones físicas que experimentas en cualquier momento. Te puede dar información de cómo te sientes interiormente pero también te ayuda a percibir cómo se encuentra tu entorno. Gracias a ella podemos conseguir liberarnos de malos hábitos y conductas compulsivas que nos hacen comer de manera desmesurada y en muchas ocasiones acompañada de sentimientos de culpabilidad y frustración.

Elegir cada bocado conscientemente

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¿Cuántas veces nos decimos “el lunes me pongo a dieta”, “tengo que empezar a controlar mi alimentación”, “siento que me estoy pasando con las grasas”…? Los seres humanos estamos diseñados para garantizar a nuestro cerebro que todo está controlado, esta sensación de control sobre lo que nos rodea nos proporciona la sensación de que nuestras necesidades básicas estarán cubiertas. Es una manera de asegurar que nuestra supervivencia está garantizada. Ahora bien, cuando este control lo canalizamos hacia la comida, hace que estemos preocupados por las calorías, por las cantidades, por evitar ciertos alimentos y este camino se aleja de atención plena. El control es lo contrario a la elección consciente.

Nuestra alimentación se basa en elecciones pero estas elecciones la mayoría de las veces se basan en hábitos adquiridos que son patrones de conducta que realizamos de manera automática, sin prestar atención. ¿Cuántas veces no nos ha ocurrido que nos damos cuenta de que hemos vaciado el plato que teníamos delante sin apenas darnos cuenta? ¿No nos cuesta a veces saber qué comimos ayer? Esto nos sucede porque no hemos estado presentes en el momento de comer, hemos estado distraídos charlando con alguien, o bien en nuestra maraña de pensamientos, viendo la televisión o navegando por internet.

 

Comer mientras charlamos, sin conciencia

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Alimentarse de manera consciente significa poder elegir la comida que más te agrada y que además, nutre tu cuerpo. Para ello, debemos conectar nuestros sentidos y estar alerta. La mayoría de las decisiones que tomamos respecto a la comida están dirigidas por nuestro piloto automático, son patrones de conducta adquiridos y no solemos cuestionarlos. Estos hábitos no nos permiten elegir libremente. Cuando comienzas a alimentarte de manera consciente te das cuenta de que se abre ante ti un mundo de posibilidades a la hora de elegir, como por ejemplo, a qué hora comer, qué alimentos o bebidas eliges, cuánto tiempo masticas cada alimento o cuánto decides espaciar cada bocado, por ejemplo.

 

Mujer elige conscientemente sus alimentos

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Beneficios de alimentarse con atención plena

Aprender a comer de manera consciente significa aprender a comer desarrollando la atención plena, estos son los beneficios que nos puede aportar:

  • Ser consciente de todo el proceso de alimentación, desde la preparación de los alimentos hasta su disfrute en el paladar.
  • Ser capaces de elegir los alimentos que más agradables nos parecen y que serán más nutritivos para nuestro cuerpo, siendo capaces de degustarlos y disfrutarlos.
  • Reconocer en qué momento el cuerpo ha llegado al estado ideal de saciedad y poder utilizar esta señal para dejar de comer cuando decidamos, sin llegar a tener sensación de pesadez y malestar.
  • Poder reconocer qué emociones nos llevan a consumir unos u otros elementos, sin juzgarlo, sin remordimientos.

Técnicas para alimentarnos de manera consciente

Todos tenemos sentimientos acerca de la comida, y están tan presentes como el acto de pestañear. Están tan fusionados a nuestra experiencia de vida que un simple aroma a pan nos puede hacer viajar en el tiempo a nuestra infancia, podemos asociar sabores a tiempos y lugares lejanos. También nuestro estado de ánimo es determinante a la hora de elegir qué cantidades y alimentos tenemos deseo de comer. En muchas ocasiones comemos compulsivamente porque sentimos ansiedad, estamos triste o nos sentimos solos. Utilizamos los alimentos para intentar calmar ese sentimiento que nos inunda y no sabemos cómo manejar. La manera que nos ofrece la atención plena para abordar los estados de ánimo a la hora de comer, es conectar y sentir plenamente qué cantidades nos está llevando ese sentimiento a elegir, qué tipo de comida nos apetece en ese momento y qué sensación nos ha dejado una vez que hemos dado rienda suelta a esa apetencia. Puedes comenzar a desterrar los “Debería” o los “Tengo que…” y reemplazarlos por “Hoy elijo...” o “Quiero…“.

Una forma de conectar con nuestro interior es, una vez hayamos terminado de comer, hacernos diferentes cuestiones:

  • ¿He disfrutado de la comida?
  • ¿Tengo una sensación agradable en la boca con los sabores de la comida de hoy?
  • ¿Qué estado de ánimo he tenido mientras comía?
  • ¿Me siento demasiado lleno o por el contrario me he quedado con una sensación estupenda?
  • ¿Noto somnolencia o por el contrario estoy repleto de energía?

Estas preguntas nos ayudarán a ver el acto de comer como un proceso consciente y nos invitarán a disfrutarlo desde el principio en las siguientes comidas.

¿Qué actitud tiene una persona que come con atención plena?

  • Es capaz de reconocer que no existe una forma correcta de alimentarse, todo depende del grado de conciencia que se ponga en el acto de comer.
  • Elige dirigir su alimentación momento a momento.
  • Vive su experiencia de alimentación como única.
  • Toma conciencia del impacto que produce en la naturaleza y en nuestra sociedad la elecciones que toma a la hora de elegir sus alimentos.
  • Puede elegir alimentos que le ayuden a estar más sano y sentirse mejor sin dejarse llevar por los estímulos de la sociedad.

 

Persona que come conscientemente

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Comer de manera consciente también nos acerca a una actitud compasiva ante la comida. Si te acercas de manera compasiva a la comida podrás ser más flexible y no serás duro contigo mismo cuando fracases en las metas que te propongas. Cuando sientas culpa con la comida, es muy útil darse cuenta de que tienes muchas más oportunidades de comer de la manera que te has propuesto, no pasa nada por no haberlo conseguido en esta ocasión. Invita siempre que puedas a la compasión a tu vida, haz que esté presente en tu mesa, en cada bocado y en cada pensamiento.