El cáncer es una enfermedad multifactorial. Se ha comprobado que, además de factores genéticos, el cáncer está relacionado también con nuestra manera de vivir. Además de nuestros hábitos, la alimentación puede ser una gran aliada a la hora de llevar a cabo una prevención frente al cáncer.

Las ciudades en las que vivimos están llenas de contaminación. Además de esto, muchas personas tienen el hábito de fumar. La contaminación electromagnética está por todas partes. Si a esto le añadimos la vida sedentaria que la mayoría de las personas llevan, podríamos decir que tenemos todos los ingredientes que necesita la temida enfermedad llamada cáncer.

Además de todos estos factores, nuestra alimentación cada vez se aleja más de lo natural. La mayoría de nuestros alimentos están super refinados y procesados.

Nuestro cuerpo, como organismo vivo, está en estrecha conexión con los ritmos naturales. Cuando vivimos una vida fuera de esos ritmos, lo normal es que nuestro cuerpo enferme. El cáncer, es una de esas enfermedades que se asocia, en gran medida, a nuestro modo de vida. Pocas eran las personas que antes tenían cáncer. Nuestra forma de vivir nos está empujando a perder la salud poco a poco.

Sin embargo, gracias a todos los estudios que se llevan a cabo, podemos conocer qué podemos hacer para prevenirlo. Una de las maneras de prevenir el cáncer es mediante una alimentación natural y equilibrada.


La importancia del pH

Nuestro organismo necesita de cierto grado de alcalinidad para poder llevar a cabo sus funciones de manera correcta. Cuando nuestro organismo está demasiado ácido somos mucho más propensos a sufrir enfermedades de todo tipo. La medida del grado de acidez que presenta nuestro cuerpo se mide por medio del pH. Los valores son del 0 al 14. El valor más ácido es 0 y el más alcalino 14.

La sangre de nuestro cuerpo debe tener un pH 7,35, es decir, un poco alcalino. El cuerpo, con su inmenso poder regulador, mantiene siempre este valor constante. No obstante, para que este valor se mantenga, nuestro cuerpo debe de tener un pH alcalino. Cuando tendemos a estar más “ácidos”, nuestro cuerpo comienza una verdadera batalla para equilibrarnos hacía la alcalinidad. Un pH ácido es sinónimo de enfermedad. Para que te hagas una idea : cuando más ácido está nuestro cuerpo es cuando fallece.

Nuestro cuerpo, en su intento por mantener la alcalinidad saludable, muchas veces crea grasa para absorber más ácidos. Otras veces moviliza el calcio de los huesos para contrarrestar la acidez, etc.

Un organismo extremadamente ácido es un caldo de cultivo para distintas enfermedades como la diabetes, fibromialgía, candidiasis, etc. Así mismo, numerosos estudios han demostrado que las células cancerosas crecen con mayor facilidad en organismos ácidos. Esto es debido a que los tejidos ácidos pierden su capacidad para intercambiar oxígeno y un bajo nivel de oxígeno favorece el crecimiento de células cancerosas.

Alimentos que ayudan a alcalinizar

Como ya hemos visto, si nuestro cuerpo se encuentra más alcalino que ácido, tendremos más salud. Afortunadamente, existen ciertos alimentos que nos ayudan a mantener ese equilibrio en nuestro pH corporal.

Las frutas y verduras son los alimentos que nos ayudan a mantener nuestro pH alcalino y, por lo tanto, son una buena prevención del cáncer.

Las verduras

Las verduras, en general, son excelentes aliadas en la prevención del cáncer. Ten en cuenta, que esos preciosos colores que presentan son maravillosos protectores. Las verduras de hoja verde, sobre todo, son las que más nos protegen: la lechuga, espinacas, acelgas, coles, etc.

La mejor manera de disfrutar de las verduras es tomándolas crudas o al vapor. Últimamente, se han puesto muy de moda los batidos verdes. Cuando tomamos las verduras crudas, aprovechamos al máximo todos sus nutrientes y enzimas

De la misma manera, los germinados nos pueden ayudar a alcalinizar nuestro cuerpo dando un toque de variedad a nuestra mesa.

Las frutas

Las frutas, en general, son alimentos cargados de vitaminas. Es cierto, que lo mejor es no abusar de ellas por su alto contenido en azúcar. Además, es muy importante que tomemos las frutas fuera de las comidas, nunca al final. Si las tomamos entre las comidas conseguiremos digerirlas adecuadamente. Deberíamos ingerir, al menos, dos o tres piezas de fruta cada día.

El limón, sobre todo, tiene un alto poder alcalinizante.

Los frutos secos

Los frutos secos nos proporcionan una buena cantidad de proteínas y minerales. Es importante que antes de consumirlos los dejemos en remojo para, de esa manera, eliminar los antinutrientes. Una pequeña cantidad de frutos secos un par de veces al día es un estupendo tentempié.

Cereales y legumbres

Los cereales siempre deben de ser integrales y, si es posible, de cultivo ecológico. Este tipo de cereales nos proporcionan, además de vitaminas, energía de manera constante.

Las legumbres, como fuente vegetal de proteína, son una estupenda opción. Para obtener proteína completa es muy importante que combinemos los cereales y las legumbres.

Alimentos que nunca deberías tomar

Si hablamos de prevenir el cáncer, existen ciertos alimentos que nunca deberías incluir en tu dieta. Podríamos decir que están prohibidos.

El azúcar es uno de los alimentos más acidificantes que existen. Evitarlo a toda costa será la mejor prevención. Tampoco son recomendables los edulcorantes artificiales. La estevia es la mejor opción, eso sí, tiene que ser solo estevia, nada más.

El té negro, los refrescos, el café, los zumos y el alcohol tampoco son recomendables porque acidifican mucho el organismo. Así mismo, los lácteos, las carnes o los hidratos de carbono de productos refinados deben de ser excluidos de tu dieta. Por ejemplo, el pan blanco, la pasta o el arroz blanco.

Después de este recorrido por los alimentos recomendables y no recomendables para prevenir el cáncer, podemos darnos cuenta de que la prevención tiene que ver con comer alimentos vivos e integrales. En definitiva, lo que siempre fue la dieta mediterránea, verduras, legumbres, frutas, poco o casi nada de carne y pescado. Alimentos naturales, sin procesar y sin refinar.

¡Apuesta por una dieta más natural y tu salud te lo agradecerá!

RECUERDA: la base para disfrutar de una buena salud está muchas veces en cambiar nuestros hábitos, tal y como propone el método Crear Salud. Necesitamos nutrirnos adecuadamente y activarnos haciendo cosas que aporten a nuestro bienestar integral.

Además, para cuidar nuestra mente, existen herramientas como la app Siente – que puedes descargarte aquí  que pueden ser grandes aliadas en tu camino a una vida saludable. Su metodología es sencilla de usar, pues incluye el mindfulness y la psicología positiva para mejorar tu bienestar y reducir el estrés. 

 


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