Todos tenemos defectos y cualidades, momentos bajos y plenos. Sin embargo, puedes querer solamente las buenas experiencias y obviar las que resultan más difíciles de digerir. Por otra parte, la influencia de tu entorno es fundamental para fijar en tu interior aquellas experiencias que aceptas sin cuestionarte y otras que rechazas radicalmente.

Qué es psicología positiva

La psicología siempre ha existido en acompañamiento al ser humano. Ya sea en forma de filosofía, misticismo o estilo de vida, lo cierto es que todas las personas necesitan un saber que te ayude a comprender por qué te comportas de la forma en que lo haces.

Aunque ya se aplicaba como terapia, a partir de los años 50, el psicoanálisis se puso de moda. Surgieron diversas terapias que implicaban adentrarte hacia uno mismo, así como otras basadas en la conducta.

Los cambios que experimentas en tu forma de pensar y sentir repercuten sobre las circunstancias que te rodean. Cada evento es una proyección de lo que llevas por dentro. Así que, en cierta forma, atraes las circunstancias que vives.

 

 

La mayoría de tratamientos psicológicos se centran en el sufrimiento, sus causas, procesos o cómo paliarlos. Sin embargo, el enfoque de la psicología positiva va más hacia la felicidad.

Hay circunstancias que no puedes evitar, las experiencias son las que son. Si no quieres que supongan un problema y se conviertan en un sufrimiento, puedes aprender a convivir con esos eventos desde una perspectiva más amplia.


¿Realmente te aceptas?

Lo primero que puedes preguntarte es: ¿qué implica aceptarme a mí mismo?, ¿qué significa aceptar las circunstancias? A partir de ahí, abres la puerta hacia un camino desconocido: tus propios pensamientos, sentimientos y emociones. Es un sendero en el que muchos se atreverán a aconsejarte la mejor forma de recorrerlo. Pero solamente tú puedes encontrar el modo de caminar y obtener sabiduría de tus propias experiencias.

Otro punto interesante es que, muchas veces, la aceptación de determinadas circunstancias o formas de pensar se utiliza como medio para manipular emocionalmente a las personas. Por tanto, ten mucha sensatez y criterio. No se puede aceptar todo, ya que acabarías sirviendo a propósitos que te pueden conducir muy lejos de la felicidad. Acabarías perdido.

Aceptación implica diferenciar lo real de lo fantasioso, lo propio de lo ajeno, lo que quieres de lo que otros quieren imponerte. Aceptar que tienes emociones y pensamientos que surgen de lo más íntimo tampoco es imponer tu punto de vista, ni aplastar a otros con tus sentimientos.

Así como necesitas un espacio para ti, también tienes que dejar un espacio (emocional) a los demás. Aceptación implica libertad, absoluto respeto por ti mismo y por los demás. En realidad, es una apertura hacia una mentalidad más abierta y constructiva. Se trata de construir una psique más flexible y adaptable a los cambios que puedan surgir.

 

 

Tienes limitaciones, sí, pero también cualidades. Aceptar ambas cosas, sin degradarse o sentirse incapaz ni elevarse sobre un pedestal, constituye el primer paso hacia una forma de vida más plena y feliz.

El sendero de la felicidad

La felicidad no se compra ni se vende, no tiene precio. Tampoco se sostiene sobre cosas materiales ni en ambiciones espirituales. En la sociedad actual, aprendemos a vivir con una insatisfacción permanente. Nos educan así desde pequeñitos, tanto en la escuela como en la familia. En la época actual estás recogiendo los frutos de esos valores que van pasando de mano en mano, de padres a hijos, a nietos, de institución en institución.

Ser feliz no significa no sufrir. Los momentos difíciles son los que dan un sentido auténtico a tu vida. Constituyen maravillosas oportunidades para ponerte a prueba en lo que crees que eres. Y, de esa forma, ofrecen la posibilidad de crecer como seres humanos, de evolucionar como personas y como sociedad.

El problema es que nos apegamos a las emociones y experiencias positivas. ¡Claro!, a quién no le gusta eso. Pero, después, sufrimos enormemente con las dificultades, porque añoramos lo fácil y también nos apegamos al sufrimiento.

Sin embargo, tal vez, el secreto de la felicidad se encuentre en comprender profundamente la lección de vida que cada experiencia te trae, buena y mala. Sin apegarte a lo que te gusta, pero tampoco a lo que te disgusta. Hay que aprender de todo y, una vez que hayas comprendido de fondo el evento, soltarlo.

Más bien, se trata de soltarse de la cadena de pensamientos y emociones que acompañan a ese evento. No es la circunstancia la que se suelta, somos nosotros los que abrimos la mano y la dejamos marchar.

Si nos aferramos a pensamientos y sentimientos negativos, nos vamos a torturar nosotros solitos, sin necesidad de que venga alguien a causarnos amarguras.

Cualquier persona que comprende, a fondo, sus pensamientos y sentimientos pesados, abre la mano para que se vayan, ya que aprendió lo que querían enseñarle. Y también abre la mano para aceptar una nueva forma de pensar y sentir, nuevas circunstancias y nuevas vivencias.

Aprende a aceptarte

* Sé honesto contigo mismo. Buscar la verdad sobre ti te va a proporcionar esa seguridad sobre lo que piensas y sientes. Es el asiento de la fuerza de voluntad.

* Sé tú mismo, no aparentes lo que no eres. Forma parte de la honestidad. Una persona íntegra es coherente en su forma de pensar, sentir y actuar. Además, no se deja manipular tan fácilmente.

* Puedes ser tu mejor aliado o tu peor enemigo. Depende de lo que conozcas de ti mismo y de cómo utilices ese conocimiento.

* Acepta tus limitaciones, pero para aprender de ellas y superarlas. Acepta también tus cualidades, pero para aprender y sin enaltecerte.

 

 

* Si reprimes tus emociones y sentimientos, acabarás convirtiéndote en tu peor enemigo. Pero tampoco angusties a otros.

* Insatisfacción es como un pozo sin fondo que nunca tiene suficiente. Inconformidad es un impulso hacia el cambio. Diferencia estos conceptos cada instante de tu vida y procura que el impulso te lleve a una mejoría.

* Respétate a ti mismo. Es la base para sentirse bien.

* Sigue siempre a tu corazón, es el verdadero aprendizaje de la vida. No encuentres motivos para no hacerlo.

Así, si quieres iniciar el camino hacia la felicidad a través de la psicología positiva te invitamos a hacerlo de la mano del método Crear Salud, que te ayudará a incluir la meditación en tu día a día. Además, también te mostrará las claves para aprender a nutrirte adecuadamente y llevar una vida activa.

Herramientas como la app Siente – que puedes descargarte aquí – pueden ser grandes aliadas en tu camino a una vida feliz. Su metodología es sencilla de usar, y trabaja con el mindfulness y la psicología positiva para mejorar tu bienestar. 


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