La depresión produce mucho sufrimiento no solo al paciente sino, también, al entorno más cercano. Uno de los síntomas es la angustia generalizada, que se manifiesta con más intensidad a primera hora de la mañana, ante la perspectiva de una nueva jornada. Si estás pasando por una, la meditación puede ayudarte. Aquí te contamos cómo.

¿De qué manera esta fórmula de atención plena y respiración consciente resulta terapéutica? Cuando una persona sufre depresión, gran parte del peso anímico que padece está causado por la ansiedad que le produce un futuro observado con la perspectiva de la desesperanza. Y, también, por la tristeza del pasado. Sin embargo, la meditación puede ayudarte a fijar tu mente en la realidad del ahora.

 

Cómo influye practicar la atención plena en la recuperación

Y una de las consecuencias de la atención plena es que, cuando experimentas el encuentro contigo mismo desde la mirada del instante actual, posees un mayor nivel de relajación y serenidad. Vivir el presente significa vaciar la mochila emocional del peso del miedo, la incertidumbre, las decepciones sufridas, la preocupación…

Vivir el ahora te hace sentir como nuevo a nivel anímico, puesto que cuando conectas con la nueva mentalidad de la psicología positiva, a través de la meditación, descubres que la vida te da la oportunidad cada día de empezar desde cero.

Son muchos los pensamientos que pasan por la mente de un enfermo de depresión a lo largo de una jornada. Tantos pensamientos que, incluso, aunque hagas memoria, no los puedes recordar. Sin embargo, existe un ingrediente que puede ayudarte a tomar conciencia de cuál es el color de tus pensamientos: si te sientes cansado la mayor parte del tiempo, tu diálogo interior está marcado por la energía negativa de la queja, los reproches y las ideas irracionales.

 

 

Sé el protagonista de tu vida

La psicología positiva te ayuda a vivir como protagonista de tu propia vida. Es decir, este es el rol que debes ocupar por derecho. Porque, aunque las circunstancias externas influyen en tu nivel de felicidad, no existe el determinismo. Es decir, eres un ser libre. Sin embargo, la depresión afecta a la voluntad, debilita la capacidad de decisión del paciente, que termina agotado mentalmente de su situación.

A través de la meditación puedes conectar con tu libertad interior. Es una fórmula eficaz para cuidarte física y mentalmente, a través de la respiración consciente, como una terapia natural para canalizar la tristeza y experimentar serenidad.

Un enfermo de depresión tiende a pasar mucho tiempo encerrado en sus propios pensamientos. Sin embargo, la meditación aporta una pedagogía de interioridad que permite al paciente orientar su energía de un modo constructivo. Es decir, salir de ese disco rayado de ideas repetidas en torno a uno mismo, para generar un cambio de mentalidad marcado por la conciencia de que el pensamiento es el origen del sentimiento y la acción.

Por tanto, si quieres cambiar tu forma de sentir, tienes que hacer un cambio en tu forma de pensar. Porque es en este plano donde está el origen del malestar, como bien explica la psicología positiva. Y la meditación es terapéutica porque te permite cultivar tu interior con el amor incondicional. Eres una persona única e irrepetible. No hay nadie que sea igual a ti en todo el universo.

 

 

Cómo puede ayudarte la meditación

Por ejemplo, a través de la meditación puedes fortalecer el poder de la repetición de mantras que te ayudan a pensar en positivo. Los mantras son mensajes breves que, a modo de autoayuda, te permiten crear un anclaje de fuerza emocional. Dicho de otro modo, puedes repetirte este mensaje de autoayuda tantas veces como necesites, en cualquier lugar y en cualquier momento. De este modo, la meditación te permite tomar conciencia del control que tienes sobre ti mismo.

Este proceso de transformación no se realiza en un solo día. Es decir, tus pensamientos negativos están tan consolidados en tu ánimo, que se han convertido en un hábito. Te has acostumbrado a esta forma de pensar. Y por tanto, tienes que ser constante para generar una nueva mentalidad. Y a través de la práctica constante de la meditación puedes eliminar pensamientos negativos y sumar otros positivos.

La psicología positiva resulta terapéutica porque parte del enfoque humanista de la capacidad de transformación del ser humano, como autor de su propio destino. Es decir, no importa la edad que tengas, siempre tienes el poder de evolucionar. Porque la vida es un regalo que sale a tu encuentro para concederte nuevas oportunidades. A través de la meditación, puedes aprender a priorizar el ser antes que la apariencia. Puedes aprender a conectar con tu sabiduría interior, eliminando cualquier forma de miedo.

 

 

Cómo combatir el sentimiento de soledad

El sentimiento de soledad acompaña con mucha frecuencia a la depresión. El paciente se siente incomprendido por los demás. Encerrado en su propia nube de malestar. Sin embargo, a través de la meditación puedes recordar que no estás solo si te tienes a ti mismo.

Es decir, otras personas pueden apoyarte en este proceso, acompañarte con sus palabras y gestos. Sin embargo, tú eres el principal protagonista de tu proceso de curación emocional. Y como salir de una depresión no es fácil, puedes poner en práctica las medicinas naturales de la psicología positiva: la amistad, los paseos, la alimentación saludable, el descanso, la música… Es decir, recursos que te harán sentir mejor frente al sufrimiento.

 

Cómo meditar

Porque existe una relación directa entre meditación y autoestima. Cuando cultivas tu mundo interior, también elevas tu amor propio. ¿Y cómo se medita? Encuentra un lugar tranquilo en el que relajarte y concentrarte en la compañía de ese silencio que te abraza con amor. Intenta dejar tu mente en blanco, concéntrate en el ahora. Por ejemplo, medita al aire libre, en un entorno natural, mientras contemplas el firmamento y te detienes con pausa en él.

Los síntomas de la depresión se pueden curar. Pero además, la psicología positiva y la meditación, no solo son saludables para aliviar el dolor de un enfermo, sino que también son vitales para prevenir la enfermedad. Así, puedes cuidar tu higiene mental y tu estado de ánimo.