Aunque ya hemos oído hablar mucho sobre la meditación, para toda persona que quiere iniciarse siempre surgen numerosas preguntas frecuentes. Hay conceptos e ideas que se quedan en el aire, sin resolver, y siempre pueden ir surgiendo dudas al respecto. Esto es el proceso habitual, conforme profundizamos en la práctica de la meditación las dudas que se presentan van en aumento. Vamos a dedicar este apartado a resolver las dudas más comunes que suelen surgir cuando queremos iniciarnos en la práctica de la meditación.

Nuestra curiosidad es la energía que nos hace aprender y desarrollar nuestro potencial, tanto para adquirir conocimientos como para vivir nuevas experiencias. La práctica de la meditación ha tenido actualmente una gran repercusión en occidente, muchas personas han querido saber a qué se debe y por qué la ciencia ha emprendido tantas vías de investigación al respecto.

 

Lo cierto es que la meditación genera muchas cuestiones, esto también es debido a nuestra cultura occidental, que se diferencia bastante de la cultura oriental, de donde proviene la meditación. El mindfulnees es un concepto que hemos creado en occidente para aquellas técnicas de la meditación que pueden ser de interés para la ciencia. Es así como han ido surgiendo conceptos y técnicas, de las que es normal que muchas veces nos confundamos.

Vamos a responder a las principales preguntas frecuentes que se hace toda persona que conoce por primera vez la meditación. Es importante conocer los conceptos y las cuestiones básicas para dar un sentido también racional a la práctica con la que nos vamos a iniciar. Esto nos sirve para adquirir conciencia de lo que estamos haciendo y para generar un mayor compromiso. Vamos a considerar las diversas preguntas frecuentes ofreciendo una breve respuesta a cada una de ellas.


Las preguntas frecuentes que nos hacemos al comenzar con la meditación

¿Qué es la meditación?

Esta es la principal pregunta que nos hacemos. En nuestra cultura no hemos sido educados para saber qué es la meditación, es por esto que ahora que ha llegado a occidente, nuestra inquietud nos hace preguntarnos de qué se trata.

Lo primero que hay que tener claro es que no es una práctica estrictamente budista, ni hace falta tener unos requisitos específicos para poder meditar. Cualquier persona puede iniciarse y practicar la meditación, independientemente de sus creencias políticas y religiosas, independientemente de su cultura y educación.

 

 

La meditación es una forma de equilibrar y calmar nuestra mente. Nos prepara para que podamos observar nuestros pensamientos y a no dejarnos llevar por ellos. Descubrimos así la profundidad de nuestra mente que es donde se encuentra nuestro potencial natural para ser felices y estar en paz. Aprendemos así una capacidad universal, que consiste en la posibilidad de ser conscientes de los contenidos de la mente momento a momento. Esto es algo básico para nuestro autoconocimiento y para la gestión emocional.

¿Para qué meditar?

La ciencia ha sido la que ha querido responder a esta cuestión en occidente, y las respuestas han sido muy claras en sus investigaciones. Los beneficios que se obtienen al practicar la meditación son realmente sorprendentes. Al calmar nuestra mente para ver con claridad nos alejamos de pensamientos y conductas que nos perjudican, que nos generan ansiedad y estrés.

Nuestro descontrol mental es el que nos lleva a experimentar y mantener el sufrimiento innecesario, por el que la mayoría de las personas hemos pasado, sobre todo ante situaciones que no hemos sabido gestionar. La principal razón por la cual sirve meditar es para liberarnos de nuestra mente agitada, descubriendo así las bondades y potencialidades de la naturaleza de nuestra mente al estar en calma. Aprender a transitar pacíficamente por nuestros pensamientos nos ayuda a fluir con nuestras experiencias, sin oponer resistencias que provocan una lucha con nosotros mismos.

Los beneficios de la meditación han sido ampliamente estudiados, demostrando que mejora la salud y el estado de bienestar. Además, adquirir la actitud de la meditación nos permite adoptar valores, perspectivas y comportamientos que nos benefician en todas las áreas de nuestra vida: en el ámbito social, el laboral, emocional, físico… Y esto, por supuesto, influye incluso a nivel de nuestra química cerebral, que va modificándose en beneficio de nuestra salud mental y física. Lo más importante es que las razones de para qué meditar puedes comprobarlas por ti mismo una vez que adquieres el hábito de esta práctica en tu vida cotidiana.

¿Cómo puedo comenzar a meditar?

Como hemos dicho anteriormente cualquier persona puede comenzar a practicar la meditación. Para ello tenemos que decidirnos por el sitio más adecuado, con las menos distracciones posibles. También el momento del día en el que sepamos que vamos a poder practicar habitualmente. Bajo estas circunstancias preparamos tanto nuestro cuerpo como nuestra mente para meditar. La premisa principal es mantener una postura cómoda, centrarnos en nuestra respiración, observar los pensamientos y las emociones que van apareciendo y volver a asentar la mente una y otra vez en la respiración.

Practicar la meditación supone ir ejercitando la paciencia y el compromiso de centrarnos en el objetivo fundamental, que es el de calmar nuestra mente para ver con una mayor claridad. No hay que llegar a ninguna perfección ni hay que exigirse demasiado. El ritmo te lo vas poniendo tú, no hay nada hacia lo que llegar, ninguna meta y ninguna exigencia. Lo principal es el compromiso contigo mismo y la honestidad de que te vas responsabilizando en tu desarrollo personal. Lo que vayas aprendiendo se irá haciendo visible en tu comportamiento.

¿Qué ropa tengo que llevar?

Estamos acostumbrados a ver las imágenes de los budistas con su túnica practicando la meditación. No es necesario vestirse como ellos para meditar. Lo más importante es que la ropa sea cómoda; te quites los zapatos y al sentarte te apoyes en un cojín, o algo blando donde puedas encontrar tu comodidad al mantener la postura de meditación. Lo más habitual es practicarlo sentado en el suelo, sobre el cojín, pero si te resulta demasiado incómodo o tienes problemas de espalda, puedes hacerlo en una silla.

 

¿Puedo practicar la meditación en mi casa?

Aunque hay muchos centros especializados en los que te enseñan y te guían para iniciarte en la meditación, también puedes utilizar meditaciones guiadas que puedes encontrar fácilmente por Internet. Puedes practicar la meditación en casa sin ningún problema, lo importante es que te comprometas y tengas constancia. Una vez que adquieras el hábito ya estarás más preparado para realizar la meditación en cualquier lugar.

Entendemos que durante la práctica de la meditación te puedan ir surgiendo muchas más preguntas; estas son sobre todo las principales que queríamos resolver antes de que comiences con la meditación. Te invitamos a que compartas con nosotros las preguntas que te puedan ir surgiendo y necesites resolver.

Aunque conforme vayas adentrándote en la meditación, seguramente, comprobarás que lo importante es la experiencia más que los conocimientos a nivel teórico. Así, el método Crear Salud te podrá servir de guía a la hora de llevarlo a la práctica. Pero no solo eso, además, este método te enseñará las claves para aprender a nutrirte adecuadamente y llevar una vida activa.

Anímate y prueba la app Sienteque puedes descargar aquí – y empieza a disfrutar de los beneficios de la meditación. A partir de una metodología muy sencilla, se te abrirán las puertas del mindfulness y la Psicología Positiva, para mejorar tu bienestar y en definitiva, ser más feliz.

 


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