Las emociones difíciles lo son cuando no hemos aprendido a generar los suficientes recursos como para poder experimentar lo que nos molesta o a lo que tememos. Así es, se presenta como a lo que aún no hemos querido hacer frente de nosotros mismos. Estas emociones se vuelven difíciles para nosotros cuando nos resistimos a sentirlas.

Es común complicarnos muchas veces sin ser conscientes, y, por ello, hoy te vamos a dar unas indicaciones para que afrontes las emociones difíciles que frenan tu libertad y ayudarte así a tomar decisiones y actuar en consecuencia.

Estas emociones que consideramos como difíciles son las que realmente nos hacen sufrir y, además, acaban desencadenando en nosotros conductas indeseables e inapropiadas. Habitualmente ¿qué consideramos como una emoción difícil? Son aquellas que impedimos que se manifiesten y por tanto las que reprimimos. Lo hacemos porque nos generan un dolor emocional que no sabemos cómo gestionar.


Fuente: StockSnap

Compartimos una excelente reflexión de Rumi acerca del significado de las emociones difíciles:

“Ser humano es como vivir en una casa de huéspedes:
Cada mañana hay una nueva llegada.

Un gozo, una depresión, una maldad,
una momentánea percepción que llega
como un visitante inesperado.
¡Dales la bienvenida y acógelos a todos!
Incluso aunque sean una multitud de tristezas,
que violentamente barren tu casa
ya vacía de tus muebles, honra a tus huéspedes;
Quizá te estén enseñando algo para tu regocijo.

Al pensamiento oscuro, la vergüenza, la malicia,
recíbelos en la puerta sonriendo,
e invítales a entrar.
Estate agradecido a quien quiera que venga,
porque cada uno de ellos ha sido enviado
como una guía desde el más allá”.

Yalal ad-Din Muhammad Rumi

Los 7 pasos que te vamos a indicar a continuación para afrontar las emociones difíciles tienen como objetivo, ya no solo aliviar tu sufrimiento y los daños que se originan con cada impacto emocional, sino también que aprendas a transformar esa energía en resultados positivos para ti, gracias a una mejor comprensión y auto-cuidado.

1.Párate

Cuando sientas que estas generando una emoción muy intensa y desagradable es importante que te pares, que pongas ahí tu atención, concentrándote en ese movimiento emocional que está iniciándose en tu interior.

Nuestro primer impulso, habitualmente, es el de reaccionar o tapar esa emoción que está naciendo, tendemos a actuar de modo irreflexivo. En este paso es importante que aprendas a parar, detenerte para que frenes esa tendencia, y reflexiones e indagues sobre lo que está ocurriendo en tu mundo interior. Al principio es normal que te resulte difícil, sin embargo, ensayándolo una y otra vez acabarás siendo capaz de hacerlo con una mayor facilidad.

2. Respira y serénate

Una vez que has aprendido a pararte, el siguiente paso es el de serenarte. Puedes hacerlo llevando tu atención a la respiración y al cuerpo. Si notas que la sensación es muy intensa, es conveniente que respires hondo al menos dos veces para aflojar esa sobreactivación.

Nuestra tendencia es la de evitar las sensaciones desagradables, en esta ocasión se trata de que las percibas con un mayor detalle para que puedas relajarlas y ablandar las zonas afectadas por la tensión emocional. Así es como dejas un espacio para que la emoción se exprese a través del lenguaje corporal. Una vez relajada esta sensación podrás hacerte más presente con la experiencia que estás viviendo.

Experiencia presente

Fuente: SashSegal

3. Toma conciencia de la emoción

En este paso es importante que te familiarices con la emoción que estás experimentando, generalmente puede que la hayas negado, por lo que no la conoces tan bien como crees. Ahora es el momento de identificarla, ponerle nombre y vivenciarla a través de la experiencia directa.

Cuando le prestes atención en el momento que se genera en ti, notarás que te provoca ciertos cambios corporales, fíjate con detenimiento y curiosidad en esas sensaciones. Para la toma de conciencia reflexiona acerca de qué situaciones son las que desencadenan esta emoción en ti. Pueden ser personas, circunstancias, una frase, un recuerdo, etc. Intenta detectar los aspectos clave que hacen que generes esa emoción.

Darle un nombre te ayudará a apaciguarla. Una vez que te hayas hecho más consciente de qué tipo de aspectos la desencadenan, sin juzgar a la emoción, pregúntate qué es lo que te está queriendo decir sobre ti, piensa en si ella pudiera hablarte qué es lo que te diría. Así poco a poco comenzarás a atravesar la experiencia emocional, con el enriquecimiento que supone.

4. Acepta la experiencia y permite la emoción

Al observar la emoción, no te has opuesto a ella con la habitual resistencia, así es como has permitido que sea tal y como es. Al principio es normal que sientas aversión, sobre todo ante esas sensaciones que te produce, pero no luches contra ellas, simplemente sigue los pasos que te hemos indicado.

Esta es la forma real de poder aceptar la emoción, y de que crees el espacio necesario para darle cabida y voz. de que dejes que se exprese sin restricciones, así es como aprenderás a integrarla en tu realidad. Este es uno de los pilares fundamentales de la meditación, el proceso de aceptar la experiencia tal y como es.

5. Aprende a darte cariño

Cuando has aprendido a aceptar tu emoción, significa que has hecho un trabajo de autocompasión en el que has aprendido a comprenderte mejor. Esto sucede cuando no juzgas lo que sientes y experimentas, y lo acoges como algo que forma parte de ti. Al no luchar contra ti mismo te estás aportando cariño y protección. Si esa sensación, que puede ser de rabia o malestar, te supera, es importante que te cuides yendo a tus principales fuentes de amor, ya sean familiares o buenas amistades, para poder aliviar la angustia.

6. Suelta la emoción y déjala ir

Cuando ya hayas experimentado la emoción, es bueno que te desidentifiques de ella. Piensa que no eres la emoción, solamente la has albergado durante un periodo de tiempo para que te ayudara con la situación que estabas viviendo.

Si lo necesitas puedes decirte a ti mismo: “yo tengo esta emoción, pero no soy la emoción”. Al soltar la emoción dejas que sigan fluyendo en ti todo el repertorio de emociones por las que vas pasando. Esa es al salida para no estancarse en un sufrimiento innecesario.

Emociones difíciles

Fuente: TheoLeo

7. Decide cómo actuar ante tus emociones difíciles

Has aprendido ya a estar presente con tus emociones difíciles, ya que ha pasado lo peor, y hay que tomar una decisión sobre si es necesario actuar o no. La situación que ha generado la emoción requiere una respuesta, tendrás que considerar si has de dar esa respuesta ya o, por el contrario, necesitas un tiempo prudente para poder actuar. Quizás solo necesitabas comprender y ya no hay nada más que hacer. Todo esto ya es algo que puedes razonar desde tu serenidad.

Estas bases para enfrentarte a las emociones están inscritas en la meditación, para que sigas el proceso de madurez que te permite crecer y desarrollarte junto a tus emociones difíciles. Y es que la meditación podrá permitirte ‘parar’, y experimentar de primera mano los beneficios de llevar una vida consciente y saludable. De esto mismo trata el método Crear Salud, que te ayudará a establecer nuevos hábitos en tu día a día, no solo para que empieces a meditar, sino para aprender a nutrirte adecuadamente y llevar una vida activaAnímate y prueba la App Siente – que puedes descargar aquí – y se convertirá en tu mejor compañera para guiarte en el camino de la meditación. Se trata de una metodología muy sencilla, que te abrirá las puertas del mindfulness y la psicología positiva, para mejorar tu bienestar y en definitiva, ser más feliz.


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